Ya es veintiséis de noviembre. Son las 22:16, o 10:16 pm. 

Parece una manera tonta de iniciar una entrada, pero el asunto es que para estas fechas, normalmente ya han estrenado una película de Harry Potter o se ha dado fecha para una. Pero este año no será así, porque no hay más libros que publicar, no hay más películas que hacer. La saga terminó. Punto. Y el problema es que no sé como tomarlo. Sí, el último libro se publicó en el 2007, pero en ese entonces nos decíamos: No ha acabado aún, quedan todavía varias películas por hacer y por ver... Pero no este año. No sé como voy a lograrlo. Sí, lo sé, no es el fin del mundo (o quizás sí. Quizás por eso los mayas decían que el mundo se acabaría en el 2012 y blá blá blá), pero no puedo evitar estar triste. Es como estar atada intentandor alcanzar algo suspendido frente a ti... Que está fuera de tu alcance. Así es como me siento. Así es para mi no sentirme triste acerca de esto. Es difícil intentar asumirlo, afrontar que cuando vaya a cine en estos días no habrá una película de Harry Potter en cartelera. O que cuando salga a comprar libros no encontraré una nueva entrega. No quiero aceptar que ya ha terminado. Y no es sólo una saga... Es el símbolo de mi infancia, de la infancia de miles de hombres y mujeres que hoy, posiblemente sufren conmigo esta pérdida. 

Esta saga me ha enseñado cosas maravillosas. Acá pongo algunas citas.

"La verdad es una cosa terrible y hermosa, y por lo tanto debe ser tratada con sumo cuidado."
"No son las habilidades lo que demuestra lo que somos, son nuestras decisiones."
"Muy pronto tendrán que elegir entre lo que es correcto y lo que es fácil."
"Claro que está pasando dentro de tu cabeza Harry, pero ¿por qué iba a significar eso que no es real?" 

—Albus Dumbledore.


A lo largo de mi vida, he aprendido las mejores lecciones con los libros. Y debo admitir que los prefiero a ellos, antes que a la compañía de seres humanos. 
Los libros no te juzgan. No te condenan. No te abandonan.

Harry Potter es, y siempre será parte importante de mi vida.

No he sido capaz de seguir escribiendo. Simplemente no puedo. He borrado y reescrito cosas en las últimas semanas. Y siento que no puedo hacer nada más.

Hoy es 17 de diciembre, son las 00:30, o 12:30 am.