Mañana en la U.

Hola gente.
De nuevo esta loca necesitada de atención(??).

Escribo para aquellos que están todavía en el colegio y que anhelan con el alma entrar a la Universidad.
Pues les comento algo: Pierdan el año. (Aquí los padres linchan a su servidora.)

¿Saben porqué? Porque no hay nada interesante en estar en la universidad. Fiestas, clases, trabajos, fiestas, amigos, fiestas y... ¿ya mencioné las fiestas?

Bueno, ahora sí en serio, son las 6:31 am y yo no tengo nada mejor que hacer que escribir en el blog porque mi querida profesora de introducción a la carrera no ha llegado. ¿Qué tiene de raro? Pues que la clase es a las 6:00

Un saludo a mi querida madre Nea y a mi amiga e hija Nessie. (No, madre, no tiene nada que ver con crepúsCULO. Ella se llama vaNESSA y de ahí salió el Nessie. Sí, yo la llamaba así antes de la saga. De hecho me cayó mal que la renengendro llevara el sobrenombre de mi hija(??).


Me despido, gente. No, la profesora no ha llegado, es que ya me duele el cuello.

(Ni idea.)

Despertó sabiendo que volvería a matar. Era como una adicción, inevitable, inexplicable.
La sangre corriendo entre sus dedos, la mirada aterrorizada de su víctima, los gritos que emitían con cada golpe, con cada puñalada en su cuerpo...
Le fascinaba, simplemente. Le fascinaba saber que en sus manos estaba la vida o la muerte, saber que podía decidir quién podía vivir y quién no lo haría...
Era maravilloso decidir quienes seguirían su camino hacia el más allá y quienes tendrían que sufrir un poco más en esta tierra.

No era Dios, por supuesto que no.
Era la Mensajera del destino, la Cobradora de almas.


Era la Muerte.